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     Si tienes un gato, seguramente en algún momento te has preguntado por qué los gatos muerden. A veces parece un gesto cariñoso, otras veces ocurre sin previo aviso y en algunos casos puede llegar a doler. Esto confunde mucho a los dueños, sobre todo cuando el gato parece tranquilo segundos antes de morder.

    La realidad es que los gatos no muerden “porque sí”. Cada mordida tiene un motivo, una emoción detrás o una forma de comunicación. Entender estas razones te ayudará a convivir mejor con tu gato, evitar accidentes y fortalecer el vínculo entre ambos.

    En este artículo descubrirás por qué los gatos muerden, qué significa cada tipo de mordida y cuándo debes preocuparte.


    Los gatos muerden como forma de comunicación



    Una de las razones principales por las que los gatos muerden es porque no se comunican como los humanos. Ellos no hablan, pero usan su cuerpo, su cola, sus orejas… y también sus dientes.

    Cuando un gato muerde, muchas veces está diciendo:

    • “Ya fue suficiente”

    • “No me gusta esto”

    • “Estoy incómodo”

    • “Quiero que pares”

    El problema es que muchas personas no reconocen las señales previas. El gato avisa antes de morder, pero si no se le entiende, recurre a la mordida como último recurso.


    Mordidas durante las caricias: una causa muy común

    Una situación clásica es cuando acaricias a tu gato y, de repente, te muerde la mano. Esto no significa que no te quiera.

    Esto suele pasar porque:

    • Se sobreestimula

    • Se cansa del contacto

    • Pierde tolerancia al roce

    • Su sistema nervioso se satura

    Los gatos tienen un límite de caricias. Al superarlo, su cuerpo reacciona de forma instintiva.

    Señales claras antes de morder:

    • Movimiento rápido de la cola

    • Orejas hacia atrás

    • Pupilas dilatadas

    • Tensión corporal

    Aprender a detectar estas señales evita muchas mordidas.


    Los gatos muerden jugando

    Otra razón frecuente por la que los gatos muerden es el juego. Especialmente en gatitos y gatos jóvenes, morder forma parte de su aprendizaje natural.

    En la naturaleza, los gatos aprenden a:

    • Cazar

    • Defenderse

    • Controlar su fuerza

    Cuando juegan con humanos usando manos o pies, no entienden que eso duele. Para ellos es una presa más.

    Desde la experiencia real, muchos gatos que muerden jugando aprendieron desde pequeños a jugar con manos en lugar de juguetes.

    La solución no es castigar, sino redirigir el juego hacia objetos adecuados.


    Mordidas por miedo o defensa

    Un gato también puede morder por miedo. Esto sucede cuando se siente amenazado, acorralado o inseguro.

    Situaciones comunes:

    • Visitas desconocidas

    • Ruidos fuertes

    • Cambios bruscos en el entorno

    • Manipulación forzada

    En estos casos, la mordida es un mecanismo de defensa. El gato no intenta hacer daño, intenta protegerse.

    Forzar el contacto en estos momentos suele empeorar el problema.


    Mordidas por dolor o malestar

    Si un gato que antes no mordía comienza a hacerlo, es importante considerar el dolor físico.

    Un gato puede morder cuando:

    • Tiene una herida

    • Sufre dolor interno

    • Tiene problemas dentales

    • Está enfermo

    Al tocar una zona dolorida, el gato reacciona instintivamente mordiendo.

    Este tipo de mordida suele ser repentina y fuerte. En estos casos, una revisión veterinaria es fundamental.


    Mordidas por estrés o ansiedad

    El estrés también explica por qué los gatos muerden. Los gatos son muy sensibles a los cambios y al entorno.

    Causas comunes de estrés:

    • Mudanzas

    • Nuevas mascotas

    • Cambios de rutina

    • Falta de estimulación

    Cuando el estrés se acumula, el gato puede reaccionar de forma agresiva, incluso con mordidas.

    Muchos gatos que muerden con frecuencia están expresando un problema emocional, no un mal carácter.


    Mordidas “cariñosas”: ¿existen realmente?

    Sí, existen las llamadas mordidas suaves o mordiscos de amor. Son pequeñas mordidas que no duelen y suelen ir acompañadas de lamidos.

    Estas mordidas:

    • No rompen la piel

    • Son lentas

    • No van acompañadas de tensión

    En este caso, el gato está mostrando afecto o emoción, aunque no deja de ser importante observar su lenguaje corporal.


    Por qué los gatos muerden más a ciertas personas

    Muchos dueños notan que su gato muerde solo a ciertas personas. Esto se debe a:

    • Diferencias en la forma de tocar

    • Lenguaje corporal humano

    • Tonos de voz

    • Nivel de respeto a sus límites

    Los gatos son muy observadores y reaccionan según cómo se sienten con cada persona.


    Cómo evitar que un gato muerda

    Para reducir las mordidas es importante:

    • No usar las manos como juguetes

    • Respetar sus señales de incomodidad

    • Ofrecer juegos diarios

    • Crear un ambiente tranquilo

    • No castigar físicamente

    El castigo solo genera miedo y empeora el comportamiento.

    La paciencia y la comprensión funcionan mucho mejor.


    Cuándo preocuparse por las mordidas de un gato

    Debes prestar atención si:

    • Las mordidas son frecuentes y fuertes

    • Aparecen de forma repentina

    • Hay cambios de comportamiento

    • El gato parece irritable todo el tiempo

    En estos casos, la ayuda de un veterinario o etólogo felino puede marcar la diferencia.


    Conclusión

    Entender por qué los gatos muerden es clave para una convivencia sana. Las mordidas no suelen ser agresión gratuita, sino una forma de comunicación, defensa o expresión emocional.

    Un gato que muerde está diciendo algo. Aprender a leer su lenguaje corporal, respetar sus límites y atender sus necesidades físicas y emocionales reduce notablemente este comportamiento.

    Cuando comprendes a tu gato, las mordidas dejan de ser un problema y se convierten en una señal que puedes interpretar correctamente 🐱